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Aluminosis: qué es, cómo se detecta y cómo se repara

José María Rodríguez Borja |

La aluminosis es una patología que afecta al hormigón fabricado con cemento aluminoso, que afecta su resistencia y aumenta la porosidad, lo que pone en riesgo la estabilidad de la estructura. Afecta sobre todo a los edificios construidos en las décadas 1950, 1960 y 1970.

Aluminosis: qué es, cómo se detecta y cómo se repara
Tabla de contenidos

Si vives en un edificio construido en esa época y quieres saber cómo se detecta la aluminosis y cómo se repara, esta guía resume las claves para detectarla y repararla.

¿Qué es la aluminosis?

La aluminosis es una patología del hormigón (especialmente del hormigón armado) que ocurre cuando este se fabrica con cemento aluminoso, el cual contiene grandes concentraciones de alúmina.

Al ser expuesto a una combinación de altas temperaturas y humedad, el material experimenta cambios químicos en su estructura, provocando la pérdida progresiva de su resistencia y aumentando su porosidad, poniendo en riesgo la estabilidad y seguridad de la estructura.

¿Por qué afecta sobre todo a edificios de los años 50 a los 70?

La enfermedad del hormigón, como también es conocida la aluminosis, afecta principalmente a edificaciones construidas entre los años 50, 60 y 70 debido al éxodo rural que se produjo en esa época. Esta migración aumentó la necesidad de construcciones de viviendas sociales.

El uso del hormigón armado fabricado con cemento aluminoso fue la solución rápida y barata para  edificar viviendas en menos tiempo gracias a su rápido endurecimiento, lo que permitía a las fábricas desmoldar las viguetas prefabricadas en horas y reutilizar los moldes para acelerar la producción.

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Señales de aluminosis en un edificio

Los síntomas de un hormigón enfermo no siempre se observan a simple vista. Este proceso de degradación se inicia en la parte interna de la estructura y progresivamente comienza a dar indicios de su aparición. Entre las principales señales están:

  • Fisuras o grietas longitudinales en el techo: aparecen largas grietas o fisuras paralelas a la dirección de las viguetas.
  • Cambio de color del hormigón: el hormigón sano es de color grisáceo; el enfermo cambia su color a tonalidades ocre, amarillas o marrón oscuro.
  • Desprendimiento del recubrimiento del hormigón: partes del hormigón se rompen y caen, dejando al descubierto las barras de acero oxidadas.
  • Aumento de porosidad: al tomar un trozo del hormigón, se desmorona al tacto y se vuelve arenoso.
  • Manchas de óxido: debido a la porosidad del hormigón, el agua se filtra hasta llegar a las estructuras de acero y las oxida. Estas manchas rojizas traspasan el yeso y la pintura haciéndose evidentes.
  • Deformaciones del forjado: se tiene la sensación de que el techo se curva hacia abajo. Esto se aprecia en sótanos y garajes.
  • Desajuste de puertas y ventanas: al producirse hundimiento de los forjados, las puertas y ventanas comienzan a presentar problemas de roce y atasco al cerrar y abrir.

Cómo se confirma el diagnóstico: catas y ensayos

Para confirmar que un edificio sufre de aluminosis, no basta con una inspección visual. Se requiere una inspección realizada por técnicos o arquitectos, que tomarán muestras físicas recolectadas del hormigón. Si el acceso a la zona es complicado, pueden hacer falta técnicos en trabajos verticales.

Esas muestras son enviadas al laboratorio, el cual realiza pruebas y ensayos para determinar la presencia de cemento aluminoso, su grado de conversión y el nivel de porosidad y densidad.

¿Es peligroso? ¿Qué riesgo real hay?

La aluminosis sí es peligrosa, pero el riesgo real va a depender del grado de afectación que tenga la estructura del inmueble y de las condiciones ambientales a las que esté sometida (humedad, temperatura y mantenimiento).

Si el hormigón con aluminosis no recibe tratamiento, sufre un debilitamiento progresivo; se vuelve frágil y quebradizo, ocasionando corrosión y oxidación de las armaduras metálicas internas. Debido a esto, puede perder gran parte de su capacidad de carga o soporte; se vuelve frágil y quebradizo, pudiendo romperse de manera imprevista.

Esto no significa que el edificio vaya a colapsar, pero sí ocasiona el desprendimiento de  techos o suelos de las zonas con más humedad, como cocinas y baños. Si el daño es irreparable, la edificación puede terminar siendo demolida.

¿Cómo se repara y qué plazos maneja?

Para reparar la aluminosis, se pueden utilizar distintos modelos técnicos, según la magnitud del daño que haya sufrido la edificación. En algunos casos, es recomendable realizar una rehabilitación integral.

Según el grado de afectación, se aplica una de estas cuatro intervenciones:

  1. Sistemas de refuerzos: se instalan viguetas debajo de las dañadas, que pasan a soportar todo el peso y la carga, dejando inactivas las viguetas antiguas.
  2. Encamisado de viguetas: las viguetas dañadas son envueltas en hormigón de alta resistencia o resinas especiales.
  3. Sustitución de forjados: esta intervención se refiere a la demolición completa del techo afectado y construcción de uno nuevo. Es necesaria cuando hay deformaciones, corrosión generalizada y fisuras extensas en el entrevigado.
  4. Inhibidores de corrosión y pasivación: con este método se limpia el óxido del acero interno. Luego se aplica un protector químico para sellar el hormigón y evitar la entrada de aire y agua.

El tiempo estimado para reparar la aluminosis de una edificación está entre 3 y 9 meses. Ese período incluye desde la inspección y diagnóstico, tramitación de permisos legales, ejecución del proyecto y emisión de certificado final para recuperar la habitabilidad.

¿Qué papel juegan la comunidad de propietarios y la ITE?

La comunidad de propietarios y la Inspección Técnica de Edificios (ITE) desempeñan un papel fundamental en el diagnóstico y solución de aluminosis en una edificación.

La ITE es una inspección de carácter obligatorio, que se realiza a edificios antiguos (más de 45-50 años). Si en esta se determina que el edificio tiene aluminosis, la evaluación ITE será desfavorable y se exigirá la prueba de laboratorio para determinar el grado del daño. En esos casos, el Ayuntamiento puede dictar una orden de ejecución con un plazo para presentar el proyecto de reparación.

Por otra parte, la comunidad de propietarios es la responsable económica y legal de la ejecución de la obra, porque los elementos estructurales (forjados, viguetas) son elementos comunes, incluso si están dentro de una vivienda, por lo que la reparación corresponde a la comunidad.

Al tratarse de trabajos de reformas se debe contratar al arquitecto para redactar el proyecto y dirigirlo, solicitar las licencias y permisos al Ayuntamiento y velar por la ejecución de la obra en el tiempo legal establecido. Finalmente, se debe entregar al Ayuntamiento el certificado de fin de obra.

Preguntas frecuentes

¿Se puede vender un piso o edificio con aluminosis?

Sí, sí se puede vender un inmueble con aluminosis, pero se tiene la obligación legal de informar al comprador sobre esta condición.

¿El seguro de hogar cubre los daños por aluminosis?

Por lo general, no, porque las pólizas suelen excluir los vicios de construcción y los daños progresivos. Conviene revisar las condiciones de cada póliza.

¿Cuánto se devalúa un edificio con aluminosis?

La presencia de una patología como la aluminosis en una edificación impacta en su precio, disminuyendo el valor del inmueble entre un 20 % y un 50 %. El importe real se determinará dependiendo del alcance, diagnóstico, del coste de reparación y situación del inmueble.

¿Cómo sé si mi edificio puede tener aluminosis?

Para saber si un edificio tiene aluminosis, primero se debe revisar el año de construcción y, si notan señales visibles como fisuras, manchas de óxido, color del hormigón, solicita un estudio técnico.

Fuentes:

  • Consumer EROSKI, Aluminosis en edificios, https://www.consumer.es/vivienda/aluminosis-en-edificios.html
  • Boletín Oficial del Estado, Real Decreto Legislativo 7/2015, https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11723
  • Boletín Oficial del Estado, Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre propiedad horizontal, https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1960-10906
  • Aluminosis. https://www.aluminosis.net/inicio/origen-hist%C3%B3rico
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Escrito por

José María Rodríguez Borja

Equipo técnico · Trabajos Verticales Garzón

Con más de 25 años de experiencia reformando viviendas y locales en Valladolid, José María dirige Trabajos Verticales Garzón y comparte consejos sobre reformas desde la perspectiva de quien conoce la obra de primera mano y ha resuelto todo tipo de situaciones sobre el terreno.

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